domingo, 26 de septiembre de 2010

Tarde de Domingo.

Te miro de reojo, haciendo que contemplo el paisaje a través de la ventanilla del autocar, aprovechando cada uno de tus cabeceos en los que, en vano, tratas de coger un sueño que se te escapa.
Llevas una blusa negra con grandes botones, unos pantalones vaqueros azules y unas bambas blancas.
Un bolso de ante gris con flecos y una bolsa de viaje verde reposan sobre tu regazo.
Tienes el pelo castaño y algo ondulado recogido en una coleta, brazos velluditos y un lunar clarito detrás de la mandíbula.

Sólo tú eres capaz de reunir estos rasgos y estas formas a tu manera peculiar para ser tu misma, individual, distinta de cualquier otra persona... y sin embargo sólo eres un alma más, desconocida para mí, que se cruza conmigo en el breve trayecto de autobús entre Novellana y Oviedo, para luego desparecer para siempre y no volver a encontrarse jamás.
¿O sí?
¿En esta vida?
¿En otra, sin saberlo? Hay tantas... y entonces ya no serías tú, serías... 

El autobús se detiene en la estación.
-Hasta luego.
Me miras sorprendida con tus grandes ojos castaños.
-Hasta luego.

Sólo dos palabras.
Que menos que intercambiar dos palabras con un ser irrepetible con el que te encuentras tras una mera sucesión de casualidades también irrepetibles y con el que has compartido una hora de viaje en autobús.

Te dejo sacando de la barriga del autocar una enorme maleta roja con ruedas.
Otra vez tú misma.

En la estación se reune la gente que marcha para Madrid o para León, o vete tu a saber.
Se acaba el fin de semana, y regresan a sus estudios o a sus trabajos lejos de casa.
Padres despidiéndose de sus retoños y parejas abrazadas dándose un último beso.
Dejo que te incorpores a esa corriente, y sigo la mía propia... los preparativos de marcha de los otros me llaman como los gritos de una escuadra de gansos en migración a un compañero posado en tierra... pero volar ¿hacia donde? ¿hacia qué?.

Luce el sol dominical en la tarde de Vetusta.
Apetece perderse por sus calles.

Sugarglider.
Oviedo, 26/9/2010.

viernes, 10 de septiembre de 2010

No Milk Today.

Esta carta debería haber sido escrita desde algún cibercafé de Londres, o en la estación de Paddington, esperando el tren que debía llevarme a Cardiff.
Un cólico y un corte de digestión justo el día antes de coger el avión me han dejado en casa con el cuerpo hecho un cuatro.

The end of all my hopes the end of all my dreams



No milk today my love is gone away
The bottle stands forlon a symbol of the dawn
No milk today it seems a common sight
But people passing by don't know the reason why

How could they know just what this message means
The end of all my hopes the end of all my dreams
How could they know a palace there had been
Behind the door where my love reigned as queen
No milk today it wasn't always so
The company was gay we turn'd night into day

But all that's left is a place dark and lonely
A terraced house in a mean street back of town
Becomes a shrine when I think of you only
Just two up to down

No milk today it wasn't always so
The company was gay we turn'd night into day
As music played the faster did we dance
We felt it both at once the start of our romance

How could they know just what this message means
The end of all my hopes the end of all my dreams
How could they know a palace there had been
Behind the door where my love reigned as queen
No milk today my love is gone away
The bottle stands forlon a symbol of the dawn

But all that's left is a place dark and lonely
A terraced house in a mean street back of town
Becomes a shrine when I think of you only
Just two up to down

No milk today my love is gone away
The bottle stands forlon a symbol of the dawn
No milk today it seems a common sight
But people passing by don't know the reason why

How could they know just what this message means
The end of all my hopes the end of all my dreams
How could they know a palace there had been
Behind the door where my love reigned as queen
No milk today it wasn't always so
The company was gay we turn'd night into day

But all that's left is a place dark and lonely
A terraced house in a mean street back of town
But all that's left is a place dark and lonely
A terraced house in a mean street back of town

viernes, 18 de junio de 2010

Pathi Harn ¿la última esperanza?



Pathi Harn es el último elefantito nacido en el Taronga Zoo de Sydney, dentro del proyecto de conservación internacional de estos animales, en el que participa el Gobierno Australiano y que tiene por objetivo preservar el 90% de la diversidad genética de la especie, amenzada de extinción en su hábitat natural.
Pathi Han es hijo de Porntip (Regalo del Cielo), la matriarca del grupo, una elefanta de 18 años de edad que llegó a Sydney proveniente de Tahilandia donde trabajaba paseándo turistas.
Su padre, Bong Su, al que presumo que no ha visto jamás, vive en el zoo de Melbourne.
Pathi Harn (Milagro), nació el 10 de marzo de este año 2010.
Y es niño.

Me pregunto a menudo si este tipo de proyectos serán algún día de utilidad, si algún día los descendientes de Pathi Harn podran volver a campear libres en sus bosques natales o, si más bien, no estamos más que ante el prólogo de un futuro como el que pintaba Douglas Trumbull en "Naves Silenciosas".

Soy pesimista al respecto. No puedo imaginar un mundo en el que haya sitio para todos, pero, aunque con una sombre de tristeza, me alegra ver corretear a Pathi Harn por su instalación (en el video no se ve, pero la pradera donde viven los elefantes asiáticos del Taronga Zoo se levata sobre la bahía de Sydney en un paraje precioso, con el edificio de la ópera justo en la orilla de enfrente).
Un elefantito feliz en su pequeño paraiso de mentira, ignorante de que jamás será dueño de su propio destino... ojalá no acabe nunca cabeceándo desquciado en un cercado de hormigón, como sus primos lejanos del zoo de Madrid.

Thorn.

Fuente: http://babyelephant.taronga.org.au/

sábado, 17 de abril de 2010

¡Vaya Regalo!


Domingo 11, 18 y 25 de abril - 12h30 y 17h30
Domingo 2 y 9 de mayo - 12h30 y 17h30
Para niños a partir de 3 años
Duración 50'



En el Planeta León, Leonardo no sabe que hacer... A su hija, la leona Anacleta se le ha metido en la cabeza que quiere un regalo muy especial. Ya no hay paseos, ni juegos, ni regalos que valgan. Anacleta no parará hasta conseguir que su padre le regale... ¡un ser de otro planeta! Leonardo, tiene que idear un plan y enseñar a su hija algo de responsabilidad. Así, Leonardo trae al Planeta León a Fredo, con la condición de que Anacleta se encargue de su cuidado. Fredo está maravillado con el pintoresco planeta. Para Anacleta, Fredo es el compañero ideal. Sus extraños colores, su forma, su pose diplomática y sus bailes le transforman en el regalo perfecto. Sin embargo, pronto se da cuenta de que tenerle a su cargo puede no ser tan divertido como creía. Es cierto que Fredo es un ser interesantísimo. Con él siempre se puede jugar, bailar y gastarle bromas a los demás; pero también hay que hacerle sitio en casa, soportar sus repugnantes costumbres alimenticias, que provoque más fascinación que ella, que siempre tenga calor y que haya que enfriarlo todo. ¡Anacleta ha acabado acatarrada!... Cuidar a Fredo todo el día, ¡es un rollo!


Intérpretes: Alexandra Arnal, Josué Naval y Mario Pla
De Milagro Lalli
Dramaturgia: Pedro Martín y Milagro Lalli
Coreografía y dirección: Milagro Lalli
Dirección general: Javier G. Yagüe

Fuente: http://www.cuartapared.es/

Deliciosa.
Los juegos de luces, la escenografía y el trabajo corporal de los actores es excelente.
Y una historia preciosa que da para pensar.

Thorn.

lunes, 19 de octubre de 2009

Panjim.

Al atardecer cientos de cornejas se congregan en los bancos de lodo del Mandovi River que la marea baja ha dejado al descubierto.
Ni siquiera el continuo estruendo del trafico a mis espaldas es capaz de apagar su griterio.
Comparten el espacio con las garcetas, que agazapadas como gatos, lanzan su pico sobre los peces atrapados en los charcos.
Perros vagabundos hocican en las bolsas del basura.
Mujeres, con el agua hasta las rodillas, recogen a mano moluscos o cangrejos.
Los pescadores repasan sus redes sentados en la arena.
Enormes barcazasa oxidadas navegan rio arriba, rio abajo.
El sol, primero gris, se vuelve de pronto rojo ardiente, y desciende a toda velocidad en el cielo, hasta desparecer por detras de las copas de arboles.
El horizonte parece estar siempre perpetuamente emborronado por la neblina.
Tanto trasiego de seres, tantas idas y venidas de bestias y de humanos... donde caben tantisimas vidas?
Me llama la atencion un parpadeo blanquecino en medio de un bancal.
Hay miles de pequenos cangrejos violinista moviendo sus pinzas en el aire, absortos en su danza de amor.
Un concierto mudo de violines en medio del estrepito mas absoluto.
Un mundo dentro de otro.
El cielo se ha vuelto gris.
Aparecen los primeros zorros voladores.

La India en todo el esplendor de su fascinante agobio.

Sugarglider, Panjim (Goa) 19/10/09

sábado, 17 de octubre de 2009

Diwali

Esta oscureciendo cuando salgo del hotel.
Hace un agobiante, cargado de humedad.
Por encima del bullicio del trafico, las cornejas se recogen a dormir.
Los zorros voladores sobrevuelan en silencio los tejados de Panaji.
Es el Tropico.
La ciudad esta adornada con las luces de Diwali, el Festival de las Luces, la fiesta que conmemora la victoria de Rama sobre el demonio Ravana.
Durante toda la semana, en los jardines, en los patios, en las calles, la gente ha estado fabricando esculturas de Ravana con papel viejo de periodico. A esta hora les estan dando los ultimos retoques. Pintandolas de colores, adornandolas con hojas de palmera, colocandoles sus horribles cabezas cornudas, con las bocas abiertas esenando los terribles colmillos.
Por todas partes habia demonios. Unos mas lujosos, tallados en gomaespuma, que movian los brazos accionados por cuerdas. Otros mas humildes, de paja, papel y madera. Pero cada barriada tenia el suyo, la musica sonaba a todo volumen y la gente bailaba y reia.
Al dar la media noche, la musica se para y los chicos se lanzan sobre Ravana. Lo tiran al suelo, le arrancan las piernas, lo muelen a golpes, y finalmente lo hacen arder entre el estruendo de los petardos.
Es Diwali. Todo el mundo se felicita. La musica comienza de nuevo.
Atizan la hogera donde se consumen los ultimos restos de Ravana, y arrojan algo mas de papel al fuego.
Los muchachos saltan riendo por encima de las llamas...
...las flores del hiperico, la noche de San Juan...,
...el calor sofocante de la India...
...otra religion, otra lengua, otro color de piel, otra forma de entender la vida y de vivirla... y un final de fiesta saltando sobre los rescoldos de una hoguera...
Somos hermanos, despues de todo.

Feliz Diwali.

Sugarglider, Panaji, Goa 17/10/09.

Goa.

-De donde eres, senor?
-De Espana.
-Y cual es tu nombre?
-Luis
Me tiende la mano mirando con seriedad por debajo de la visera de su gorra de militar.
-Anita.
Lleva un sari de color azul brillante y el pelo negro recogido en una coleta que le llega a cintura. La piel es muy oscura, la cara casi tapada por la visera de la gorra. Le brillan los ojos, y los dientes blancos en su sonrisa.
Es hermosa.
-Estas casado?
-Yo no. Y tu?
-Tengo un novio-responde sin mucha conviccion. De pronto parece timida.
No tiene mas de quince, a lo mejor, dieciseis anos.

-Llevo bonitas joyas, Senor. Para tu mujer.
-Te dije que no estoy casado.
-Pues para tu novia, para tu madre, para tu hermana.
-No gracias, no me interesa.
-Senor, es mi pequeno negocio, por favor, no me hagas llorar.
-No te voy a comprar nada.
-Un tatuaje de jenna, senor, mira-y de un bolsito naranja que lleva al hombro saca una libretita que tiene una foto de la Opera House de Sydney en la portada (tan lejos), y empieza a ensenarme los modelos, dibujados con boligrafo azul en los papeles cuadriculados. Hay un escorpion, el Yin y el Yan, flores, delfines, estrellas...
-Un tatuaje senor, cual te gusta? son solo ciento cincuenta rupias (2 euros) .
-Es mucho. No.-Ahora se a quien me recuerda. Es Kim. En nina.
-Por favor senor, cien rupias, solo cien rupias.
-Me voy en veinte minutos, no te da tiempo a hacermelo.
-Un minuto, senor, solo tardo un minuto. Por favor senor, es mi pequeno negocio.
Elijo el tridente de Shiva.
-Cien rupias, senor, solo tardo un minuto. Donde lo quieres?, aqui o aqui-dice senalandome alternativamente el antebrazo y el hombro.
Le muestro el brazo.
-Aqui.
-No, mejor en el hombro. Levanta la camisa senor.
Me la levanto.
-Oh, eres muy peludo-dice riendose-no, no, aqui no puedo, mejor aqui-y me vuelve a coger el brazo-sientate senor, es solo un minuto.
-Nos sentamos en la arena de la playa con las piernas cruzadas mientras ella extiende la jenna sobre la piel con un palillo. Esta nerviosa. Concentrada. Dibuja con habililidad.
Alrededor se congregan los curiosos. Dos perros duermen tendidos en la arena.
-Eres una gran dibujante.
-Gracias senor-responde con una sonrisa que brilla como el sol-ten cuidado no te manches.
Hago ademan de levantarme.
-Ahora comprame una joya, senor. Para tu hermana, para tu madre.
-No, ya me has hecho el tatuaje.
-Yo te las enseno, son muy bonitas senor. Luego tu me compras una. Mira.
Y empieza a sacarme collares y a extendermelos encima de la pierna. Los hay plateados, dorados, de cuentas de colores.
-Mira senor, son muy bonitos, comprame uno senor.
-No, no quiero un collar.
-Este senor-y me ensena uno de cuentas naranjas que tiene una especie de punta de punal-este. Solo trescientas cincuenta rupias.
-Trescientas cincuenta? Es mucho. No quiero ningun collar.
-Trescientas, senor.
-Cien.
-Noto que empieza a ponerse nerviosa. Ya no sonrie como antes.
-Doscientas, senor, por favor, es mi pequeno negocio.
-Cien.
Empieza a ser mujer, pero aun tiene cara de nina. Piel oscura. Ojos achinados. Kim. Kim en nina.
-Cien. Pero llevate dos. Este y este-me ensena otro igual de color azul.
-Para que quiero dos?.
-Para tu madre, para tu novia.
-No, solo este. Cien?
-Mira al suelo.
-Esta bien. Cien.

Saco tres billetes de cien rupias, doblados para que se vea uno solo y se los doy.
Se los guarda.
Me mira y me sonrie.
-Me he dado cuenta, senor. Gracias. Eres un buen hombre.
Se acercan otras mujeres.
Una lleva un bebe gordito de ojos curiosos.
-Tengo cuatro hijos- me dice.
-Eres una mujer afortunada.
Se rie.
-Gracias senor, pero son todo chicos. Me hubiera gustado tener alguna nina.

Son mayores que Anita, pero mas jovenes que yo.
Son bellas, pero una patina de vejez empieza a extenderse sobre sus rostros.
Me viene a la memoria el primero de Los Cuentos de las Colinas...
O el soneto LVI de Shakespeare...
Quien te pone su amor en negra tinta?

-Comprame una joya senor. A ella le has dado trescientas rupias. Yo tengo marido e hijos. Ella no tiene nada.
-Lo siento. No puedo daros mas dinero. Hay mucha gente en la playa. Ve a buscar otras personas.
-No hay nadie en la playa senor. Solo tu. Los demas son indios. Los indios no compran.

Sugarglider. Colva Beach. Goa. 15/10/09