Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de diciembre de 2010

Amazing (Alex Lloyd)

No sé cuantas veces escuché esta canción durante mi primer viaje por Australia.
En los autobuses, en los albergues, en las gasolineras... resonando en mi interior una y otra vez... aún hoy, cada vez que la escucho, se agolpan los recuerdos en mi mente. Rostros, paisajes, animales, olores, sensaciones, leyendas, sentimientos, voces...

Es una forma de regresar... un poco.

viernes, 25 de julio de 2008

Me siento extraño.

Todos estos días, y no se que me pasa.
Melancolía que no es melancolía, soledad que no es soledad; felicidad?, no estoy seguro.Sólo se que estoy a gusto en Australia.
Pero es que es raro.
Esta mañana pensaba que Sydney es como estar en Europa o en Estados Unidos, que es como estar muy cerca de casa, que no soy consciente de estar en otro hemisferio, a pesar de que el agua gire al revés en el sumidero y de que por las noches haya que ponerse un cinturón que te ate a la cama y evite que amanezcas pegado al techo.
Estoy convencido de marcharme de Sydey a Brisbane y comenzar a subir a Queensland el miércoles.
Luego me voy al Taroonga Zoo y una surcoreana me propone ir el sábado a las Blue Mountains y a un concierto en el Opera House.Y acabamos sentados el Royal Botanic Garden, viendo el atardecer mientras las cacatúas pasan volando y gritando sobre nosotros a pocos centímetros de nuestras cabezas, los ibis rebuscan gusanillos en la hierba a nuestros pies y, de las ramas de los arboles nos llega el parloteo de los zorros voladores.
Y luego me quedo solo, con la opera en frente, mientras la oscuridad va cayendo.Y veo pasar los cormoranes y a las parejas cogidas de la mano.Y de los arboles me llegan cantos desconocidos de aves extrañas.Y los zorros voladores se descuelgan de sus ramas y echan a volar gritando sobre el edificio de la opera. Y en el cielo creo por un momento recocer el rabo de la osa mayor, y cuando lo sigo caigo en la cuenta de que es otra constelación totalmente distinta, que no reconozco.
Como cuando ves a una persona de espaldas, y crees que es la chica de la que estas enamorado, pero luego se vuelve y no se parecen en nada.
Pero no, no es exactamente igual, por que la chica que se vuelve siempre te parece fea, por guapa que sea, y esta constelación no era fea; era solo diferente.
Y entonces pienso, Dios, donde diablos estoy, que lugar es este tan extraño.Y siento la misma sensación que, no es desagradable, pero si inquietante por que no la se explicar. Y me pregunto por que me comporto de una forma tan extraña, haciendo cosa que no suelo hacer, como ponerme a hablar en ingles con una surcoreana y entender la mayoría de las cosas que me dice.
Y me pregunto por que quiero seguir comportandome de esta forma extraña.Y si no merece la pena esperar aun una semana para ir a Brisbane.
Total, como si no voy nunca, que mas da, lo importante, lo que me parece importante ahora es hacer solo lo que me venga en gana, sin ponerme metas, dejarme llevar por el derivar de la vida sin hacer nada, como una rama arrastrada por la corriente y ver a donde me lleva y que cosas me puede ofrecer.
No sé.
Sera Oz?. Seré yo?. Sera el llevar tanto tiempo boca abajo?.
Hoy en el Taroonga he visto los primeros kukaburras, no enjaulados, si no en libertad, volando de un lado para otro.Y sabes?, no han parado de reírse en todo el día.

Sydney, 2001.

(c) Sugarglider



lunes, 14 de julio de 2008

FW: Aterrizando.

Os dejo aquí un mail de Sugarglider.


Hola, ya estoy en Australia. Todo bien. Espero que vosotros tambien. Un beso. Sugar.


P.D:
Tenia que hacerlo, tenia que mandarte un mensaje asi. No podia evitarlo. Bueno, la verdad es que no queria evitarlo, pero aunque hubiese querido, no hubiera podido.
El viaje fue de lo mas agotador pero despues de mas de 24 horas, no he hecho el calculo, he llegado sano y salvo a Oz.
De momento estoy en Sidney, y no me defiendo mal, aunque a veces la gente me mira como si fuese un poco corto cuando me dice palabras, como por ejemplo mi nombre, que se supone que no deberia tener ningun problema para entender.
Pero es que no podeis haceros a la idea de lo que puede salir de los labios de un aussie cuando quiere pronunciar algo aparentemente tan sencillo como Luis. La mitad de las veces no me doy cuenta de que me estan hablando, por que no entiendo nadad de lo que me dicen.
Luego, cuando descubro que se dirigen a mi, empiezo a poner atencion, pero siempre comprendo el significado de la frase cuando han terminado de decirmela y estan empezando con otra, asi es que me tienen que repetir todo varias veces hasta que lo entiendo, pero supongo que solo es cuestion de un poco de tiempo y de hacerme el oido.
Por suerte he conocido a Juan, un amigo costarricense de Belen que vive en Sidney y ha decidido tomarme bajo su proteccion, y, aunque estoy solo la mayor parte del tiempo, al menos se que tengo alguien a quien recurrir si se me presenta un problema realmente grave.
Australia es alucinante. Alli a donde miras hay algo distinto de ver que no habias visto nunca.
Esta manana he estado en el jardin botanico, y creo que podria pasarme solo alli los dos meses sin dejar de asombrarme y ver cossas nuevas: los arboles mas extranos que os podais imaginar, cacatuas, bandadas de loritos arcoiris, pelicanos, ibis, un monton de pajaros y una colonia de zorros voladores que dormitan cabeza abajo de las ramas de los arboles con el melancolico aspecto de paraguas olvidados en un ropero.
por la tarde he visto mi primer ornitorrincomen el acuario de Sidney. Es una gozada verlos nadar moviendo esas inmensas manos palmeadas mientras revuelven la arena con su pico de pato. Alucinante. Espero tener suerte y poder verlos en libertad.
Me siento muy agusto en Australia, es casi como estar en casa, un pequeno reducto de cultura occidental en mitad de Asia.
La semana que viene quiero partir para Queensland, ya os contare.
Cuidaros mucho. Os quiero. Besos. Sugar.